viernes, 27 de febrero de 2009

"Aprender con imágenes"

Al entrar a este espacio, reflexiono sobre aspectos educativos que nunca consideré, como el que la imagen se convierte en el alfabeto de nuestro tiempo. Estamos tan acelerados en nuestra vida diaria, en nuestra labor docente, que difícilmente nos detenemos a pensar el lo que las imágenes significan en todo proceso educativo. Utilizamos los recursos cotidianamente, como la computadora, los videos, entre otros sin considerar lo valiosas que nos resultan para fomentar una cultura visual, en convertir a estas en una herramienta pedagógica que potencialice el aprendizaje, pues las imágenes, a diferencia de los textos, ofrecen una forma diferente de acercamiento e interpretación, pues incluso, los mensajes que transmiten llegan no solo de manera consciente a nosotros y de acuerdo a la persona que los recibe, sino que de manera inconsciente llegan a nuestro cerebro. ¿Estamos preparados los docentes para favorecer el aprendizaje de nuestros alumnos de una forma más visual y atractiva? ¿Somos ajenos a esta penetración por el bombardeo de los medios de comunicación en torno a imágenes que nos puedan distorsionar la realidad del mundo mediático en que vivimos?

No se a reparado en al necesidad de una educación en torno a la capacitación para tener los elementos para apreciar, analizar y criticar la información visual, pues se pondera nuestra capacidad de análisis crítico ante en texto, no así ante las imágenes, que también comunican y tienen una intención implícita. Cuantas veces hemos escuchado “que una imagen dice más que mil palabras” y lo que diga esa imagen dependerá de nuestros conocimientos previos y de nuestra historia personal, luego entonces, que hacemos como docentes para aprovechar esta riqueza de las imágenes en nuestras aulas y para lograr involucrar a nuestros estudiantes en un proceso de aprendizaje más atractivo, en verdad tenemos mucho trabajo por hacer.

El impacto consciente o inconsciente que tiene las imágenes, lleva la intención de los que las crearon, un propósito que no reconocemos la mayoría de las veces, es aquí donde deberemos desarrollar esa capacidad, primero en nosotros mismos y después en nuestros jóvenes para comprender su finalidad: informar, comunicar, expresar o simple estética. Este es otro de los retos que deberemos enfrentar en la educación, pues nuestros jóvenes, tienen el derecho a esta formación, ante un mundo mediático en el que vivimos.

domingo, 1 de febrero de 2009

Aprendizaje y competencias.

El autor plantea claramente las diferentes teorías que sustentan el enfoque de las competencias, así como puntualiza palabras que en su momento pudieran confundirnos al realizar nuestra práctica docente, pues es necesario comprenderlas, tales como: competencias, aprendizaje, Aprendizaje significativo y aprendizaje situado.
Problematización
Como ya lo expresamos, problematizaremos el tema a partir de la nueva exigencia educativa: desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad.
Empezaré por un problema: tener claro que la competencia deberá ser entendida, académicamente como una relación entre el objeto socio-profesional y el objeto de estudio que le da significado y sentido: “hacer a alguien capaz de” y no como una capacitación para el trabajo.
Surge otra problemática: no se habla del aprendizaje en términos de identidad personal y de la transformación del estudiante, porque olvidamos que la construcción del conocimiento tiene dos vertientes: una vertiente personal y otra social (Pere Marqués) con un proceso de interiorización de los nuevos aprendizajes.
Sobre el aprendizaje significativo habría que puntualizar ¿Todos los aprendizajes son significativos? Sí, porque existen las condiciones de significabilidad lógica y psicológica para que nosotros, durante la planeación, estructuremos los contenidos y actividades a realizar, de tal manera que se relacionen con sus conocimientos previos, con una memorización comprensiva y que despierten su interés, además de serle útiles.
El socio-constructivismo nos aporta el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje situado, para que el aula se convierta en un campo de interacción con ideas, representaciones y valores, se negocien los significados entre los participantes y que los alumnos obtienen diferentes interpretaciones y cada uno construya (reconstruya) su conocimiento a partir de sus esquemas, saberes, experiencias previas y de su contexto y no sólo en términos de desarrollar competencias.
Les comento que en algunos momentos me sentí conflictuada al enfrentarme con los supuestos en que sustentaba mi práctica docente, como “, si el maestro no media conocimientos ¿qué media?” y “Proveer el interés por aprender, -si así es como se quiere entender mediación- nos resulta todavía más difícil de conseguir. Si no se pueden transmitir conocimientos, menos se puede “colocar” un interés donde no lo hay.”
[1] Y cuando se refrieren a los supuestos que maestros y alumnos sobre el mediar o facilitar, empecé a comprender que para resolver la pregunta clave será necesario situar una acción de aprendizaje en sus dos dimensiones intra-psicológicas y no solo en el ámbito de la resolución de problemas, si deseamos tener éxito en nuestra labor educativa.
Y sin olvidar a Delors, cuando nos hace reflexionar en concentrarnos no sólo en el ámbito de atender operativamente las prácticas socio-profesionales correspondientes, sino también y de manera muy importante, en el ámbito de atender reflexivamente la dirección socio-evolutiva, para construir un mundo civilizado donde el mercado marque nuestro destino, para encauzarnos a la formación de seres humanos, que no sólo posean los dos saberes: saber conocer y saber hacer que resuelve la tarea humana de saber el qué y el cómo pero no alcanzan para resolver social y éticamente el con quién y el para qué, donde son necesarios el saber convivir y saber ser.
Y sin olvidar que desarrollar competencias va más allá de lo socio-profesional, pues la hacerlo, busquemos, al mismo tiempo, la construcción de la persona, tano de nosotros mismos y de nuestros alumnos, y ¿por qué no? del mundo. Este reto me deja con un claro visión de mi compromiso como profesionista y como ser humano, para el crecimiento junto a mis estudiantes, escuchándolos y buscando con ellos nuevos aprendizajes que despierten su interés o que por lo menos tengan consciente que les serán necesarios para su desarrollo ulterior. Se oye bien, pero ¿Cómo lograr despertar el interés en ellos? Reconozco con humildad, que será un trabajo titánico, pero no imposible.
Esta es mi respuesta a la interrogante ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Saludos cordiales y espero sus comentarios, Gracias.
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[1] Vargas Beal, Xavier, El aprendizaje y el desarrollo de las competencias .23 Mayo 2005.

Concepciones de aprendizaje.

Estas concepciones de aprendizaje nos permiten comprender como es que da el aprendizaje para desarrollar las competencias, sin olvidar que el alumno es el centro de la actividad pedagógica, y cuales de ellas son las que sustentan nuestra labor docente en el Sistema Nacional de Bachillerato (SNB).
En consonancia con el enfoque de competencias, encontré varias que lo nutren, pero de ellas, las principales son: el aprendizaje significativo, el constructivismo y el socio-constructivismo.
Pero, surge en mi práctica educativa una duda ¿Todos los aprendizajes son significativos? y la responde la teoría del aprendizaje significativo: Sí, porque existen las condiciones de significabilidad lógica y psicológica, para que nosotros, durante la planeación, estructuremos los contenidos y actividades a realizar, de tal manera que se relacionen con sus conocimientos previos, con una memorización comprensiva y que despierten su interés, además de que les sean útiles. Aún y cuando no siempre en la práctica lo planee adecuadamente, sin querer pecar de pesimista.
Y continuo con los aportes de las teorías: el constructivismo nos permite entender al aprendizaje como una construcción del propio conocimiento mediante la interacción constante con el medio, aquí en encontramos la base del enfoque de competencias, pues en él, el docente planeará actividades que favorezcan la construcción del aprendizaje en nuestros estudiantes, acorde a sus capacidades y nivel de desarrollo. Complementado por el Socio-constructivismo plantea el aprender como una experiencia social, donde el contexto y el lenguaje son herramientas mediadoras entre maestro y alumnos entre estudiantes y su interacción social, para “aprender con otros”. Esta teoría nos aporta el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje situado, para que el aula se convierta en un lugar donde se interactúe con ideas, representaciones y valores, se negocien los significados entre los participantes y que los alumnos obtienen diferentes interpretaciones y cada uno construya (reconstruya) su conocimiento a partir de sus esquemas, saberes, experiencias previas y de su contexto.
Conocer estas teorías y sus aportaciones al enfoque de competencias, me permite tener claro que lo más importante para poder ser una guía y facilitadora del aprendizaje, es el estudiante como el centro de todas mis actividades, para planearlas y que despierten el interés, así como el trabajo colaborativo, que posibilitará en él, la construcción personal de nuevos aprendizajes, en donde no solo ellos aprenden, pues durante este proceso interactuamos y yo aprendo de ellos también.
Y termino con la frase: "Todos los estudiantes pueden aprender, aunque algunos tardan más" que considero como central en el enfoque por competencias, pues, los estudiantes pueden aprender, a su propio ritmo y de acuerdo a sus intereses, necesidades y capacidades, construyendo su aprendizaje con nuestra guía y a través de una serie de acciones que lo faciliten.